Traducido del francés por Florence W. Seder, Dimitry Markevitch concluye su prefacio —o Preludio, como él lo denomina— con estas palabras:
«La historia, los hechos y las anécdotas personales se entrelazan aquí para ofrecer un relato completo de este instrumento. Ojalá este libro le entretenga, le ayude a conocer el violonchelo en toda su dimensión y le lleve a amarlo tanto como yo.»
El libro se divide en tres partes: «El instrumento», que recorre la historia del violonchelo y del arco desde sus orígenes; «Los intérpretes», una colección de anécdotas sobre grandes violonchelistas de la historia, con un amplio apartado dedicado a su amigo Gregor Piatigorsky; y «Grandes momentos para el violonchelo», que analiza el desarrollo del repertorio del instrumento.